Buenas a todos/as amantes del baloncesto. Esta semana como ya debéis saber todos, ha dado comienzo el XI campus de baloncesto en nuestra localidad, y tras varios años de experiencia en este evento, me gustaría hacer una pequeña reflexión de mi paso por éste.
Desde muy joven me enamoré de este deporte, y he intentado disfrutar al máximo de él en mi etapa como jugador de la cantera, y aún hoy sigo disfrutando de mi etapa senior.
Lo que nunca me habría imaginado es la enorme satisfacción cuando un verano de 2004, y de forma casual me incorporé de forma extraoficial como monitor en el campus de ese año, y pude disfrutar por vez primera de la maravillosa sensación de enseñar a los pequeños todo lo que siento y adoro este deporte.
Con los años fui cogiendo más experiencia , y una cosa se hizo fija todos los años, participar como monitor en el campus de baloncesto, y es que de verdad debe de haber millones de formas de expresar la gratificación que siento (y como yo todos mis compañeros) al poder compartir la primera semana de julio con los niños y niñas de esas mañanas calurosas en las pistas, las competiciones que se realizan por las tardes, de esos bañitos en la piscina, y como no, de la ya mítica casa del terror. En mis 5 años que llevo de monitor, he visto como muchos chicos y chicas pasaban por las distintas categorías, gente como Ángel Cañego (KUN KUN KUN), Josué, Diego, y muchos más, que ya finalizan su etapa como alumnos del campus. Por eso mi opinión es clara, considero un verdadero éxito que año tras años aumenten el número de participantes, como los monitores, tanto jóvenes como los que tienen más experiencia, se adaptan e intentan innovar las actividades que se realizan fuera del ámbito baloncestístico y la oportunidad que se les brinda a los chavales de hacer nuevas amistades y aprender un poco más de este bellísimo deporte.
Para concluir, dar las gracias a todas las personas que hacen posible que se realice este evento, a todos mis compañeros, a los cientos de niños/as y por supuesto a los padres que confían, desde hace ya 11 años, en “El campus de baloncesto de Alcázar”.
Gracias.
Desde muy joven me enamoré de este deporte, y he intentado disfrutar al máximo de él en mi etapa como jugador de la cantera, y aún hoy sigo disfrutando de mi etapa senior.
Lo que nunca me habría imaginado es la enorme satisfacción cuando un verano de 2004, y de forma casual me incorporé de forma extraoficial como monitor en el campus de ese año, y pude disfrutar por vez primera de la maravillosa sensación de enseñar a los pequeños todo lo que siento y adoro este deporte.
Con los años fui cogiendo más experiencia , y una cosa se hizo fija todos los años, participar como monitor en el campus de baloncesto, y es que de verdad debe de haber millones de formas de expresar la gratificación que siento (y como yo todos mis compañeros) al poder compartir la primera semana de julio con los niños y niñas de esas mañanas calurosas en las pistas, las competiciones que se realizan por las tardes, de esos bañitos en la piscina, y como no, de la ya mítica casa del terror. En mis 5 años que llevo de monitor, he visto como muchos chicos y chicas pasaban por las distintas categorías, gente como Ángel Cañego (KUN KUN KUN), Josué, Diego, y muchos más, que ya finalizan su etapa como alumnos del campus. Por eso mi opinión es clara, considero un verdadero éxito que año tras años aumenten el número de participantes, como los monitores, tanto jóvenes como los que tienen más experiencia, se adaptan e intentan innovar las actividades que se realizan fuera del ámbito baloncestístico y la oportunidad que se les brinda a los chavales de hacer nuevas amistades y aprender un poco más de este bellísimo deporte.
Para concluir, dar las gracias a todas las personas que hacen posible que se realice este evento, a todos mis compañeros, a los cientos de niños/as y por supuesto a los padres que confían, desde hace ya 11 años, en “El campus de baloncesto de Alcázar”.
Gracias.
Rubén Galdón
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