martes, 15 de marzo de 2011

El buen samaritano

A pesar de tener pensado este artículo desde que supe lo de su baja, lo ajetreado de mi vida (risas) me ha impedido plasmarlo hasta ahora. Es sencillo, sin embargo, para mi escribir esto, por tanto que he podido pensarlo y por la facilidad con la que se puede hablar, y bien, de esta persona: Jesús Vela, “El buen samaritano”

Lo he conocido en el tramo final de su carrera, que no ha significado el peor de la misma, algunos como Juan Leal incluso afirman que nunca lo habían visto tan bien como en estos últimos años. A ese loco rubio lo empecé a ver con el primera nacional del grupo76alkasar, ya tras la fusión, y lo descubrí verdaderamente hace un año y medio, cuando le entrené en mi experiencia senior. Esta fue la primera y única vez que le he entrenado, pero no por falta de ganas, un verano incluso, después de rechazar jugar en mi equipo de las 24 horas, me las ganó.

Así, hasta entonces, solo tuve breves referencias de él a través de amigos que si compartían vestuario con él, como aquella vez que Javi Conde me dijo que no quiso intentar entrar en el equipo porque ya había 12, y su entrada significaría la baja de otro. Como os he dicho antes, todos detalles de mala persona.

De esta manera, llegamos al año pasado. Pese a tener un hijo y otro en camino, decidió esforzarse y echar una mano a su club como pudiera. Esto se tradujo en que entrenaría cuando pudiera y jugaría los partidos de casa, los desplazamientos cercanos y las fases finales. La necesidad de hombres altos, su veteranía, su juego y su persona valían este trato privilegiado y más. Y gracias a este privilegio tenemos hoy el primer título senior en el club, la copa 2010 ganada en Socuéllamos, donde fue, no solo pieza básica, sino imprescindible.

Como es él, un poco loco, divertido, trabajador. Un líder dentro del vestuario y una referencia en la cancha, el 5 que no podía faltarnos. Humanitario y respetado. El mismo que cuando perdíamos o teníamos caras largas por haber encajado un mal parcial gritaba “VAMOS COÑO, QUE ESTO ES UN JUEGO” o “VENGA QUE PARECE QUE VAMOS PERDIENDO NOSOTROS”. O el que hablaba y bromeaba constantemente con los rivales, incluso en el partido más bronco y duro.

Nunca un problema en el vestuario, sino era para resolverlo, siempre ilusionado como si fuera un junior. Esta ilusión fue la que le llevó a querer ayudar al equipo en este año y medio y esta humanidad ha sido la que le ha hecho irse del mismo sin hacer ruido cuando se lo han pedido.

Por cierto, que esas 24 horas que me quitó, me las devolvió este año ganándolas junto a mi, porque él sentía que me lo debía.

Una persona de 10, Jesús Vela, el buen samaritano.

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